Momentos breves, apenas alcanzados a ser garabateados en la parte de atrás de los apuntes para que pasen a la posteridad. Solo disfrutados por los que con una oreja seguimos procesando el discurso.
Curso primero.
Asignatura: electrotecnia.
"A ver chicos, normas de seguridad. [...] Y si alguien se electrocutara, sobre todo no le toquéis porque os podéis quedar conectados en paralelo"
En paralelo, chicos, importante.
Curso segundo.
Asignatura: Geología.
De verdad, de verdad que no os hace falta saber lo que es un acuífero, pero esta fue la brillante comparación de nuestro geológo predilecto.
" Tú estás un sábado de fiesta y tienes un cubata en la mano. Entonces lo inclinas así. ¿Qué ves?"
Entonces se oyó una vocecilla, baja pero clara y sobre todo, correcta. "Dos cubatas"
Tío...yo no bebo, pero tú ¿qué has desayunado?
Curso segundo.
Asignatura: Geotecnia y cimientos.
"Os voy a explicar el concepto de potencial. ¿Con qué queréis que lo haga? Otros años lo he hecho con gatos, conejos, con cerdos o con tetas."
Creo que nos tocó conejos. Una especie de horda de cabezas de conejito hasta con bigotes. Los tíos se quedaron decepcionados.
Que nadie me pregunte nunca el concepto de potencial.
Bienvenido a mi carrera surrealista. Todo lo que cuento aquí es real, tan real que me habría muerto si no me lo tomara con humor. Si alguna vez dejo de publicar sin dejar señas es que me han identificado y linchado.
martes, 12 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Alphas y thetas
Curso segundo.
Asignatura: Ingeniería hidráulica e hidrológica.
Comenzaré por aclarar que en esta carrera se utiliza para todo la letra griega θ. Teta. O tita o alpha, claro, pero solo porque tenemos profesores que también llaman alpha a esto γ o a esto λ. Para todo, ángulos, rozamientos…ah, el rozamiento. Bueno, que para todo, que si tu vas al baño en la politécnica seguro que al cerrar la puerta si levantas la vista ahí está, una θ enorme grabada en el interior.
El caso fue que tantos profesores la llamaron no del todo correctamente tita. O zeta. (O alpha)
Y entonces llegó el de hidráulica, un sol de hombre, os hablaré más de él pero requiere esta entradilla. Allí estábamos todos en nuestras sillicas (que son unos bancos de tortura sobre los que seguro me oiréis hablar) apretujadas deseosos de aprender un poco más sobre tuberías cuando desplegó un papel y con una media sonrisa requirió nuestra atención (repito: un sol de hombre).
*Esto es breve, brevísimo resumen de cómo recuerdo el discurso puesto que aqullo se extendía más de medio folio en el mismo tono pero por no aburrir, me quedo con lo importante*
— Bueno, quería leeros una carta que me dejaron el otro día en el buzón. Dice lo siguiente: ‘Esta letra griega – se veía en la hoja el símbolo en un tamaño de por lo menos cincuenta- se llama teta. TETA. No tita ni zeta. Teta. No entiendo por qué todos lo cambiáis con vuestros prejuicios ¿Es que eres tan sucio de mente que no puedes llamarla por su nombre sin pensar mal?’ Bueno, de acuerdo, así que a partir de ahora la llamaré teta y siento…siento si a alguien le ha molestado- otra media sonrisa.
Calculo que alrededor de cien caras incrédulas, demasiado atónitas para reír. No nos quedó claro hasta qué punto llegaba la ironía.
Lo que sí nos quedó claro es que semanas después, cocidos en una clase práctica de cálculo con muchos ordenadores que no tenían nada que envidiar a la máquina de vapor de Watt, el profesor de dicha asignatura se corrigió a si mismo diciendo teta y luego aclaró que “al parecer había gente a la que le molestaba la equivocación”.
Nos seguimos preguntando a cuantos profesores más les llegó la hoja. Y sí, bueno, en realidad se llama theta, sí, sí, con hache. Ante la duda…alpha.
Asignatura: Ingeniería hidráulica e hidrológica.
Comenzaré por aclarar que en esta carrera se utiliza para todo la letra griega θ. Teta. O tita o alpha, claro, pero solo porque tenemos profesores que también llaman alpha a esto γ o a esto λ. Para todo, ángulos, rozamientos…ah, el rozamiento. Bueno, que para todo, que si tu vas al baño en la politécnica seguro que al cerrar la puerta si levantas la vista ahí está, una θ enorme grabada en el interior.
El caso fue que tantos profesores la llamaron no del todo correctamente tita. O zeta. (O alpha)
Y entonces llegó el de hidráulica, un sol de hombre, os hablaré más de él pero requiere esta entradilla. Allí estábamos todos en nuestras sillicas (que son unos bancos de tortura sobre los que seguro me oiréis hablar) apretujadas deseosos de aprender un poco más sobre tuberías cuando desplegó un papel y con una media sonrisa requirió nuestra atención (repito: un sol de hombre).
*Esto es breve, brevísimo resumen de cómo recuerdo el discurso puesto que aqullo se extendía más de medio folio en el mismo tono pero por no aburrir, me quedo con lo importante*
— Bueno, quería leeros una carta que me dejaron el otro día en el buzón. Dice lo siguiente: ‘Esta letra griega – se veía en la hoja el símbolo en un tamaño de por lo menos cincuenta- se llama teta. TETA. No tita ni zeta. Teta. No entiendo por qué todos lo cambiáis con vuestros prejuicios ¿Es que eres tan sucio de mente que no puedes llamarla por su nombre sin pensar mal?’ Bueno, de acuerdo, así que a partir de ahora la llamaré teta y siento…siento si a alguien le ha molestado- otra media sonrisa.
Calculo que alrededor de cien caras incrédulas, demasiado atónitas para reír. No nos quedó claro hasta qué punto llegaba la ironía.
Lo que sí nos quedó claro es que semanas después, cocidos en una clase práctica de cálculo con muchos ordenadores que no tenían nada que envidiar a la máquina de vapor de Watt, el profesor de dicha asignatura se corrigió a si mismo diciendo teta y luego aclaró que “al parecer había gente a la que le molestaba la equivocación”.
Nos seguimos preguntando a cuantos profesores más les llegó la hoja. Y sí, bueno, en realidad se llama theta, sí, sí, con hache. Ante la duda…alpha.
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